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Recomendaciones para enfrentar el regreso a clases presenciales de los niños tras un año de pandemia.

Tras un año escolar diferente para los niños y niñas, Psicóloga de Clínica Bupa Reñaca nos entrega tips para lograr que la vuelta a clases presenciales sea lo menos abrumadora posible.

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Tras la llegada del covid-19 toda la población sufrió grandes cambios de vida y de rutina, lo que afectó especialmente a los niños, quienes tuvieron que limitarse de sociabilizar por protección y permanecer en sus casas asistiendo de manera remota a sus clases, situación que después de un año comienza a regularizarse con un marzo marcado por la vuelta a clases presenciales.

La Psicóloga Denisse Cáceres de Clínica Bupa Reñaca comenta que "El distanciamiento social, el cual se ha tenido que respetar y el temor o preocupación de los padres a que sus hijos se contagien, ha conllevado a presentar ansiedades tanto en ellos como en los niños y niñas. Las diferentes maneras de reaccionar ante situaciones de estrés dependerán siempre de aspectos de personalidad, creencias, experiencias pasadas etc, por esto es importante tomar en consideración algunas recomendaciones"

Recomendaciones para la vuelta a clases presenciales:

• Adultos, padres y/o cuidadores a cargo de niños y niñas pueden solicitar ayuda si se sienten sobrepasados. Los niños y niñas imitan la conducta de sus cuidadores, observan y escuchan el lenguaje verbal y el no verbal, por esto los padres al trasmitirle calma a sus hijos e hijas contribuirán a enfrentar lo mejor posible miedos y ansiedades.

• Reforzar aquellos elementos que proporcionen seguridad. Si a los niños y niñas les asusta o pone ansiosos la vuelta a la vida social por el temor al contagio, es útil reforzar elementos como por ejemplo las medidas de prevención difundidas por el Ministerio de Salud.

• Comunicarse con la comunidad escolar. Para mantenernos al tanto y poder colaborar con el bienestar de todos es necesario conocer las medidas de protección, protocolos, nuevas reglas y prácticas en la escuela.

• Incorporar nuevas rutinas de autocuidado. Es importante crear rutinas tanto de ida al establecimiento escolar como para el regreso al hogar, para reducir riesgos de contagio y lograr que los niños y niñas internalicen esto en su día a día.

• Brindar espacios de expresión de sentimientos, inquietudes y preguntas respecto a la pandemia.

• Especial atención a conductas diferentes de las habituales en los niños y niñas, un mayor comportamiento irritable, somatizaciones e incluso aislamiento son indicadores de inquietudes y preocupaciones.

• Entregar información objetiva sobre el covid-19. La aclaración de información de acuerdo a la edad del niño o niña ayudará a reducir ansiedades.

Cabe destacar que es importante contactar y comunicarse con profesionales que brinden atención psicológica para aquellos niños y niñas a los que sus padres identifiquen ansiosos e inquietos para así reforzar el apoyo y ayuda en este cambio de rutina que puede resultarles un poco abrumadora.